Presentación con preguntas sobre un texto de Truman Capote. Los objetivos didácticos que se persiguen son hacernos con una representación clara de lo que representa el texto y asimilar el modo de expresarse del autor. Para alcanzar este último objetivo es conveniente que después de responder a las preguntas, se repita con precisión (de forma oral o por escrito) el texto original.
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domingo, 4 de marzo de 2012
domingo, 29 de mayo de 2011
En el libro "Conversaciones con Goethe" de J.P. Eckermann leemos lo siguiente:
"Viernes, 11 de marzo de 1831. Almuerzo con Goethe entre conversaciones de lo más dispar.
- Constituye una peculiaridad de Walter Scott que sean precisamente sus grandes méritos en la descripción del detalle los que tiendan a degenerar en una equivocación - observó -. Así, en el Ivanhoe aparece una escena nocturna en la que los personajes están sentados en la sala de un castillo cuando llega un forastero. A mí me parece bien que nos describa al forastero de la cabeza a los pies, haciendo constar cuál es su aspecto y cómo va vestido, pero se me antoja un error que también nos describa sus pies, sus zapatos y sus medias. Cuando estamos sentados a la mesa en plena noche y alguien entra en la habitación, lo único que podemos ver de él es el torso. Pero si describo sus pies, es como si de repente se colara la luz del día en la estancia, con lo que toda la escena pierde su carácter nocturno.
Estas palabras me parecieron muy convincentes y tomé nota de ellas para futuras ocasiones."
sábado, 28 de noviembre de 2009
El escritor Augusto Roa Bastos inicia su novela "Hijo de hombre" con la siguiente oración: "Hueso y piel, doblado hacia la tierra, solía vagar por el pueblo en el sopor de las siestas calcinadas por el viento norte."
Había leído esta oración repetidas veces. Algo me parecía que estaba mal, aunque no sabía decir qué. Observando más detenidamente dí con una contradicción: En el sujeto de la oración aparecen dos sustantivos (hueso y piel) pero en el predicado, el verbo (solía vagar) y el adjetivo (doblado), aparecen en singular. En Gramática se dice: el núcleo del sujeto y el verbo deben concordar en persona y número; y el sustantivo y el adjetivo que lo acompaña deben concordar en género y número; lo contrario no es posible: es un error gramatical.
Me pregunté entonces: ¿por qué el autor puede colocar en la oración el verbo "solía vagar" y el adjetivo "doblado" si no concuerdan en el número con el sujeto "hueso y piel"? Mi primera respuesta fue: porque en el uso del lenguaje dentro de la Literatura se permiten ciertas libertades. Como me sentía insatisfecho con esta respuesta, pensé un poco más: en el transcurso de la narración el autor nos representa a un anciano pobre y esquelético; entendemos entonces que el sujeto "hueso y piel" representa los rasgos físicos más destacados de un sólo individuo; y así, como el sujeto que realiza la acción representada por el verbo es uno, el autor puede hacer que el sujeto "hueso y piel", el verbo "solía vagar" y el adjetivo "doblado" formen parte de una misma oración, aunque no concuerden, bajo el punto de vista gramatical, en el número.
David Galán Parro
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7 de noviembre de 2009
Había leído esta oración repetidas veces. Algo me parecía que estaba mal, aunque no sabía decir qué. Observando más detenidamente dí con una contradicción: En el sujeto de la oración aparecen dos sustantivos (hueso y piel) pero en el predicado, el verbo (solía vagar) y el adjetivo (doblado), aparecen en singular. En Gramática se dice: el núcleo del sujeto y el verbo deben concordar en persona y número; y el sustantivo y el adjetivo que lo acompaña deben concordar en género y número; lo contrario no es posible: es un error gramatical.
Me pregunté entonces: ¿por qué el autor puede colocar en la oración el verbo "solía vagar" y el adjetivo "doblado" si no concuerdan en el número con el sujeto "hueso y piel"? Mi primera respuesta fue: porque en el uso del lenguaje dentro de la Literatura se permiten ciertas libertades. Como me sentía insatisfecho con esta respuesta, pensé un poco más: en el transcurso de la narración el autor nos representa a un anciano pobre y esquelético; entendemos entonces que el sujeto "hueso y piel" representa los rasgos físicos más destacados de un sólo individuo; y así, como el sujeto que realiza la acción representada por el verbo es uno, el autor puede hacer que el sujeto "hueso y piel", el verbo "solía vagar" y el adjetivo "doblado" formen parte de una misma oración, aunque no concuerden, bajo el punto de vista gramatical, en el número.
David Galán Parro
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7 de noviembre de 2009
lunes, 21 de septiembre de 2009
viernes, 21 de agosto de 2009
Estudio analítico de un pequeño texto literario mediante la formulación de preguntas dirigidas al alumno. Estas preguntas le ayudarán a descubrir algunas diferencias presentes en el texto. El método de estudio que se emplea esta basado en las enseñanzas del filósofo y maestro mío, Francisco Umpiérrez Sánchez.
Tras visualizar la presentación, un alumno mío de sólo diez años me planteó: "¿Por qué se hacen tantas preguntas a partir de un texto tan pequeño?"
Con aquella pregunta la voraz curiosidad del niño, guiada por mí, se dirigió no sólo hacia el texto literario que estudiábamos, sino también hacia el método que seguíamos para estudiarlo. Y así, sin él saberlo, en su joven mente van tomando cuerpo la distinción entre objeto de estudio y método de estudio y la necesidad de considerar el método como objeto de estudio.
Tras visualizar la presentación, un alumno mío de sólo diez años me planteó: "¿Por qué se hacen tantas preguntas a partir de un texto tan pequeño?"
Con aquella pregunta la voraz curiosidad del niño, guiada por mí, se dirigió no sólo hacia el texto literario que estudiábamos, sino también hacia el método que seguíamos para estudiarlo. Y así, sin él saberlo, en su joven mente van tomando cuerpo la distinción entre objeto de estudio y método de estudio y la necesidad de considerar el método como objeto de estudio.